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MSC protagoniza en Cádiz una descarga de 1.990 contenedores

MSC protagoniza en Cádiz una descarga de 1.990 contenedores

 

Las gestiones de Concasa logran que la naviera le dé una nueva oportunidad al puerto gaditano

Muchos pensaron que se trataba de un espejismo, pero no lo era. El puerto de Cádiz amanecía con un portacontenedores cargado con 1.990 containers. Ya la cantidad de cajones que traía a bordo era más bien propia de una ilusión óptica fruto de la sequía que vive la terminal de carga aún instalada en el Reina Sofía. Pero lo que ya hacía más increíble la imagen eran tres grandes letras MSC.

Hacía ya casi un año que no se veía por Cádiz el logo de la naviera con sede en Ginebra en el casco de un carguero, ya que los cruceros MSC sí siguen siendo, por fortuna, más que habituales en los amarres de los muelles comerciales de la capital.

Pero las grandes dimensiones del buque bautizado en 2006 bajo el nombre de MSC Lorena, con 275 metros de eslora y 32 de manga demostraron que no era una ilusión. O mejor dicho, sí lo era, ya que ha sido la insistente fuerza de convicción y la ilusión puesta en ello, además de los miles de kilómetros recorridos hasta Ginebra en varias ocasiones, por parte de Concasa, la actual gestora de la terminal de contenedores, la que ha traído hasta Cádiz al Lorena.

Allí permanecerá hasta que en noviembre inicie su mudanza a la nueva terminal construida sobre las cenizas de la antigua Planta Delta, muy cerca de la factoría de reparaciones de Navantia, en Cádiz.

Desde el momento en el que las marcha de los portacontenedores se hizo una realidad, los dueños y gestores de la empresa gaditana Concasa, con su propietaria Diana Domecq al frente y bajo la dirección de Francisco Naranjo, pusieron toda la carne en el asador para lograr que MSC volviera a incluir a Cádiz en sus rutas.

La situación era y sigue siendo complicada, ya que la naviera con sede en Suiza ha gestado una red ferroviaria entre Sines, Sevilla, Córdoba y Valencia que deja a Cádiz y a otros puertos del entorno viendo tan sólo la carga pasar a bordo de los trenes de la Midway. Pero aun así, Concasa ha seguido intentando explicarles que el puerto de Cádiz y su futura terminal de contenedores les trae cuenta.

Esta insistencia ha dado como resultado esta visita que ayer dejaba boquiabierta a toda la comunidad portuaria. Los primeros, los propios estibadores que confesaron ayer mismo a este Diario que tuvieron que reorganizar todos sus cuadrantes para atender a MSC tal y como se requería.

El buque MSC Lorena hacía su aparición en Cádiz con nocturnidad el lunes pasado con sus casi dos mil contenedores, la mitad de 20 pies y la otra mitad de 40, es decir, el doble de grandes que los estándares habituales.

Es una prueba de fuego. MSC pone de nuevo a examen al puerto de Cádiz y no lo hace con cualquier botecillo. Lo hace con un buque que llegó con 9 metros de calado, ya que los cajones llegan sin carga.

Según ha podido saber este periódico, la escala del MSC Lorena se esperaba en Las Palmas, pero fue este mismo lunes cuando el buque, con esos cerca de dos mil cajones vacíos procedentes de Nigeria y Dakar, optó por dar esa segunda oportunidad a Cádiz, que, de salir bien, podría significar el retorno al puerto gaditano de una naviera que ya se daba casi perdida. A esto habría que añadir que una naviera como MSC podría ser la compañera ideal para Concasa para dar vida y amortizar la inversión que requiere la nueva terminal de contenedores del puerto de la Bahía de Cádiz.

La operación de descarga se inició a las dos de la madrugada de ayer y se espera que finalice entre las dos y las cuatro de la madrugada del miércoles al jueves.

Los 1.990 cajones se quedarán almacenados en el Muelle Reina Sofía, hasta que, dentro de más o menos un mes, vuelva este mismo MSC Lorena u otro buque de similares características para llevárselos y repartirlos por distintas terminales europeas.

Se destaca la rápida capacidad de reacción y la buena predisposición demostrada tanto por la propia Autoridad Portuaria (APBC), como por Capitanía, estibadores, amarradores y prácticos, que han sabido apreciar el valor de este nuevo examen que todos esperan que llegue a buen puerto.